A menudo, los algoritmos de aprendizaje automático se agrupan por la forma en que aprenden de los datos. Cada tipo admite diferentes objetivos y escenarios, y comprender estas distinciones ayuda a aclarar cuándo son más útiles algoritmos de aprendizaje automático específicos.
Algoritmos de aprendizaje supervisado: los algoritmos de aprendizaje supervisado se entrenan con datos etiquetados, donde cada ejemplo incluye una entrada y un resultado conocido. Durante el entrenamiento, el algoritmo compara sus resultados con las respuestas correctas y se ajusta para reducir los errores.
Estos algoritmos de aprendizaje automático funcionan bien cuando los datos históricos incluyen resultados claros, como categorías o valores numéricos.
Entre los usos habituales del aprendizaje supervisado se incluyen:
- Clasificación de correos electrónicos como correo no deseado o legítimo
- Predicción de precios, demanda o niveles de riesgo
- Identificación de características u objetos en imágenes
Dado que se conocen los resultados, el rendimiento es más fácil de medir y refinar.
Algoritmos de aprendizaje no supervisados: los algoritmos de aprendizaje no supervisados funcionan con datos sin etiquetar, donde no existen resultados predefinidos. En lugar de aprender de las respuestas, el algoritmo busca la estructura y las relaciones dentro de los propios datos. Estos algoritmos de aprendizaje automático se usan a menudo cuando el objetivo es la detección en lugar de la predicción.
Entre los usos comunes de aprendizaje no supervisado se incluyen:
- Agrupación de clientes en función del comportamiento compartido
- Detección de patrones o valores atípicos inusuales
- Simplificación de conjuntos de datos grandes o complejos
El aprendizaje no supervisado ayuda a las personas a comprender mejor los datos, especialmente cuando los patrones no son obvios a primera vista.
Algoritmos de aprendizaje de refuerzo: los algoritmos de aprendizaje de refuerzo aprenden a través de interacción y comentarios en lugar de ejemplos con respuestas conocidas. Un sistema realiza acciones, observa los resultados y recibe señales que indican si esas acciones condujeron a mejores o peores resultados.
Algunos algoritmos de aprendizaje automático también admiten el aprendizaje profundo, un enfoque más especializado que usa redes neuronales superpuestas para modelar patrones complejos en los datos.
Con el tiempo, el algoritmo identifica qué acciones tienen más probabilidades de producir resultados favorables. Este enfoque es útil cuando las decisiones influyen en lo que sucede a continuación.
Entre los usos comunes del aprendizaje de refuerzo se incluyen:
- Navegación por entornos físicos o simulados
- Optimización de procesos con decisiones secuenciales
- Estrategias de aprendizaje a través de pruebas y simulaciones
El aprendizaje de refuerzo depende de los objetivos, las restricciones y la evaluación definidos por el usuario para mantenerse alineado con las necesidades del mundo real.