El enfoque adecuado para la migración de aplicaciones depende de los objetivos empresariales y de la complejidad de la aplicación. Para ayudar a evaluar sus opciones, muchas organizaciones se basan en las "6 R" de la migración de aplicaciones, entre las que se incluyen:
1. Rehospedaje
El rehospedaje, o "lift-and-shift," implica mover las aplicaciones tal cual de un entorno a otro, normalmente de un entorno local a la nube, sin realizar ningún cambio en la propia aplicación. Esta suele ser la opción más rápida y menos compleja.
Ideal para: aplicaciones que no requieren modificaciones y que pueden aprovechar la escalabilidad de la nube.
2. Readaptación
En una migración a una nueva plataforma, las organizaciones realizan algunas optimizaciones o cambios en la aplicación para adaptarla mejor al entorno de la nube, pero sin rediseñarla por completo. Esto podría incluir el traslado de la base de datos a un servicio en la nube administrado o el reemplazo de tecnologías obsoletas por equivalentes nativos de la nube.
Ideal para: aplicaciones que requieren algunos ajustes para ser compatibles con la nube, pero que no necesitan un rediseño completo.
3. Refactorización
Cuando las organizaciones necesitan realizar cambios significativos en una aplicación para aprovechar al máximo las características nativas de la nube, se denomina refactorización o arquitectura. A menudo necesitan reescribir partes de la aplicación para mejorar la escalabilidad, el rendimiento o la confiabilidad.
Ideal para: aplicaciones que deben modernizarse para aprovechar completamente las tecnologías en la nube, como los microservicios o la informática sin servidor.
4. Readquisición
A veces, la mejor estrategia es reemplazar una aplicación existente por una nueva solución basada en la nube. Esto suele ocurrir cuando una organización pasa de un sistema local heredado a una plataforma de software como servicio que proporciona la misma funcionalidad.
Ideal para: situaciones en las que un nuevo producto basado en la nube se adapte mejor a las necesidades empresariales.
5. Retirar
Retirar del servicio significa dejar de utilizar aplicaciones que ya no son necesarias o cuyo mantenimiento resulta demasiado costoso. Esto puede liberar recursos y reducir la complejidad durante el proceso de migración.
Ideal para: sistemas heredados que ya no proporcionan valor o que ya no son críticos para la empresa.
6. Conservar
Si una aplicación todavía satisface las necesidades empresariales o requiere una infraestructura especializada, podría tener sentido conservarla en el entorno local o en su entorno actual. El enfoque podría formar parte de una estrategia de nube híbrida.
Ideal para: aplicaciones que son demasiado complejas o costosas para migrar, o aquellas que están estrechamente integradas con sistemas locales.